En principio los bienes del activo realizable son los que están afectos al impuesto a las ventas y servicios (IVA). No obstante, la venta de bienes corporales muebles e inmuebles que formen parte del activo inmovilizado de la empresa, podrían quedar gravador con dicho tributo siempre que el contribuyente haya tenido derecho a crédito fiscal por su adquisición, importación, fabricación o construcción.

Así se trata de aquellos bienes que el contribuyente adquirió y que forma parte del activo inmovilizado de la empresa y respecto de su compra utilizó el crédito fiscal agregado en la respectiva factura.

La Ley señala que no se considerará la venta de bienes corporales muebles que formen parte del activo inmovilizado de la empresa, efectuada después de transcurrido un plazo de treinta y seis meses contado desde su adquisición, importación, fabricación o término de construcción, según proceda, siempre que dicha venta haya sido efectuada por o a un contribuyente acogido al régimen simplificado del artículo 14 ter de la ley sobre Impuesto a la Renta, a la fecha de dicha venta.