Después de un año de ingreso y debate la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó por mayoría el proyecto de reforma tributaria, el que pasará ahora a votación en la sala de la Corporación para este miércoles 21 de agosto.

La propuesta fue ingresada a trámite legislativo por el Ejecutivo el 23 de agosto de 2018 y tras un largo debate y periodo de audiencias, logró su aprobación en general el 10 de abril de este año.

La votación en particular se inició en la penúltima semana de mayo, tras el ingreso del primer paquete de indicaciones al artículo primero, en donde se abordaron, entre otras disposiciones, las normas antielusión y la nueva institucionalidad que estaría encargada de analizar su aplicación por sobre el Servicio de Impuestos Internos (SII). Dada la objeción mayoritaria al tema, este aspecto de la reforma fue descartado por el propio Ejecutivo.

En julio, la Comisión comenzó el tratamiento del segundo gran bloque del proyecto enfocado en impuestos a la Renta e IVA, entre otros, para lo cual el Gobierno presentó un nuevo paquete de indicaciones en materia de pymes, adulto mayor y regionalización, que consideraron medidas compensatorias por US$ 402 millones anuales en régimen.

Según se destacó en la oportunidad, una de las propuestas con mayor impacto corresponde a la norma especial anti elusión para retiros desproporcionados, que en régimen se estima genere ingresos por US$135 millones. El titular de Hacienda explicó que esta norma aplicará solo para los casos sin justificación comercial o económica.

Otro efecto significativo corresponderá a la contribución de 1% de las inversiones a las regiones, así como las mayores exigencias para contratos llamado “back to back”, que refieren a una operación en la cual se entrega a la entidad que financia la operación una garantía líquida, como por ejemplo, un depósito a plazo, lo que reduce el costo del financiamiento.

La medida, en concreto, incorpora elementos para limitar el beneficio de tasa reducida a los financiamientos desde el extranjero vía “back to back”, si el objetivo de dicho acuerdo es únicamente obtener la tasa reducida. Se prevé que esta medida tenga un impacto financiero por US$110 millones cuando esté en régimen.

En cuanto a recaudación, se detalló que se estima que la reforma genere mayores ingresos netos por US$425 millones en régimen. En este marco, se planteó que el crecimiento económico sea la principal fuente de recaudación tributaria.

Corazón de la propuesta

A principios de agosto, el Ministerio de Hacienda se anotó un nuevo éxito al lograr la aprobación de lo que, para muchos, representa el corazón de la propuesta: la derogación del actual régimen atribuido y el paso a la reintegración del sistema tributario chileno, hecho que, en la práctica, anula uno de los aspectos centrales de la reforma de Michelle Bachelet.

Con el cambio, el 100% del impuesto pagado por las empresas podrá ser crédito para los impuestos finales de sus socios o accionistas. Según lo especificado por el Gobierno, ello beneficiará directamente a cerca de 170 mil pymes y a más de 700 mil emprendedores que se encuentran en los tramos más bajos del impuesto global complementario y que se ven afectados con el sistema semi-integrado.

Otro punto también aprobado por la Comisión fue el Régimen Pro Mipyme, que establece un sistema simplificado integral para este segmento de empresas, recogiendo y ampliando los beneficios del actual régimen Mipyme.

El nuevo sistema se aplicará de manera automática a las empresas con ingresos de hasta 75.000 UF y les permitirá llevar una contabilidad simplificada y liberarse de una serie de registros tributarios.