La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó lo que el gobierno ha denominado “corazón de la Reforma Tributaria”, esto es la integración del sistema y eliminar el régimen de renta atribuida, creado en la reforma tributaria de 2014. De esta forma, si se mantiene el actual contenido del proyecto los dueños de las empresas deberán tributar sólo por las rentas que retiren de sus empresas y podrán usar el 100% de esos pagos al saldar sus impuestos personales.

No obstante, el proyecto tiene un largo camino de negociaciones políticas ya que deberá ser aprobado en la sala de la Cámara y luego en el senado donde existe una marcada oposición a la integración del sistema.

No obstante, se logró unanimidad respecto del nuevo régimen especial para las empresas de menor tamaño, que ahora se denominará pro-pyme y que considera diversos mejoramientos negociados directamente entre Hacienda, las organizaciones pymes y sectores políticos.