Ya aprobada la idea de legislar para este martes se espera que el Ministerio de Hacienda presente una parte de las indicaciones al proyecto de Modernización Tributaria, en la reanudación de su discusión en particular en la Comisión de la Cámara de Diputados.

Uno de los temas que se incluiría con el objetivo de despejar la discusión y que había pasado desapercibido es una norma que se incluyó en el proyecto original en materia de donaciones y herencias.

Cabe señalar que actualmente la normativa sobre donaciones y herencias establece que si una donación viene desde el exterior hacia Chile, está exenta de impuestos. Por el contrario, si ésta es desde Chile al exterior, está gravada con un impuesto progresivo, con tasas desde 0 a 25% en caso de que haya parentesco con el beneficiario, que se recarga en hasta 40% cuando dicho parentesco no existe o es lejano, llevando al impuesto a 35%.

La iniciativa indica que el impuesto a las donaciones gravará las donaciones, celebradas en Chile o en el extranjero, cuando el donatario tenga domicilio o residencia en Chile o los bienes donados se encuentren situados o registrados en Chile. Sin perjuicio de lo anterior, no estarán gravadas las donaciones celebradas en Chile, pero destinadas a entidades sin domicilio ni residencia en nuestro país, no relacionadas con el donante”.

Esta disposición iria en contra la racionalidad tributaria porque dificulta la llegada de donaciones -al no excluir, por ejemplo, a entidades sin fines de lucro- y facilita la salida de capitales, dejando un flanco de elusión abierto, puesto que la norma sólo exige que el beneficiario en el exterior no esté relacionado con el donante, sin ningún otro tipo de control.